Mala educación

El otro día encontré
paseando por la calle,
una mujer de buen talle.
No pude evitarlo… ¡miré!

Paseaba con su perro.
¡Qué porte, qué gracia, qué estilo!
Si no me agarro, descarrilo.
“Me está bien” — pensé —, “por gamberro”.

A su lado, muy ufano,
caminaba un caballero
guapo, recio y lisonjero,
¡Llevando consigo a un marrano!

También llamó mi atención
esa espléndida figura
luciendo tanta hermosura.
¡El hombre no, el lechón!

De repente, sin espera,
calmaron los animales
sus ansias intestinales
justo en medio de la acera.

Terminada la faena,
la pareja, despistada,
se iba como si nada
cantando la macarena.

Uno, que es muy educado
avisó a los tortolitos
de que sus animalitos
les dejaban un recado.

Ella, desplegando mucho arte,
al momento se volvió.
Mas cuando me escuchó
pronto miró hacia otra parte.

Él, muy ufano y chirigotero,
con su voz de niño pijo
de malos modales me dijo:
¡Déjeme en paz, plañidero!

Y allí me quedé plantado.
Con cara de tonto, imagino,
digiriendo el desatino
de aquel asno cabreado.

Ya lo dice el refranero:
el hábito no hace al monje.
¿Cómo voy a pretender
por su aspecto conocer
quién es o no caballero?

La mala educación

Esta poesía irreverente pretende reflejar una de las muchas formas de mala educación. ¿Cuántas más conoces?

 

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4 comentarios sobre “Mala educación

  • el 13 Agosto, 2017 a las 12:54 pm
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    Y como los dueños son como sus animales de compañía, seguro la glamourosa pareja irá dejando caer sus miserias y ensuciando el mundo. Muy buena sátira compañero!! 👏👏👏👏👍👍👍👍

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    • el 13 Agosto, 2017 a las 7:01 pm
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      Gracias por leerme Luisa. Yo culpo de todo a los dueños. Sus mascotas son animales, aunque en ocasiones los de dos patas sean unos gorrinos. Un abrazo.

      Respuesta
  • el 3 Agosto, 2017 a las 7:46 pm
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    ¡Cuántos y cuántas en apariencia elegantes, son unos marranos/as! La educación no la da el buen vestir jejejejje. Está genial.

    Respuesta
    • el 4 Agosto, 2017 a las 11:28 am
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      Además parece que cada vez nos volvemos más egoístas. Reclamamos derechos, pero nos cuesta asumir responsabilidades. El poema es una especie de desahogo del que escribe… Por aquello de no usar palabrotas y hacerlo un poco más “elegante” 😉

      Respuesta

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