Noches de pasión

Como cada noche, el deseo fue más fuerte que la voluntad. Una vez más, me abrí ante los encantos que mi amante ofrecía. Ansiosa por saborear de nuevo las dulces mieles de la pasión.

La habitación, iluminada apenas por la lámpara de mi mesilla, es sin duda el perfecto refugio de amor. Un lugar donde todas y cada una de las noches del año mi corazón galopa al ritmo que marque el galán de turno. Mujer activa — como casi todas — y muy promiscua — como muy pocas son capaces — tengo claro que los placeres de la vida están ahí para ser usados y disfrutados. Y no seré yo quien pierda el tiempo con mojigaterías.

Además esta noche será la última con él. Y bien lo sabe. A todos se lo dejo claro desde el primer momento, y cada uno da lo mejor de sí mismo para dejarme con un buen sabor de boca. Sólo así conseguirán que, tal vez en el futuro, mis manos vuelvan a recorrer su cuerpo. Alguno — aunque muy pocos — han sido capaces de provocarme un placer tan grande que me obligara a repetir.

Por eso mi mirada se clava en él nada más entrar en la habitación. Tal es mi ansia esta noche, que sin demora lo acaricio con deseo. No es tiempo de preliminares, pues esas cosas son sólo para las primeras citas. En esta última el fuego se inicia nada más que su suavidad roza levemente mi piel. Sin más, se lanza a preñar mi interior de goce, dolor, lágrimas… mientras yo devoro sin control a quien durante este tiempo ha compartido mi lecho. Sin piedad, lo llevo hasta el final. Y como amantes compenetrados, alcanzamos juntos el orgasmo más brutal y lujurioso de toda nuestra efímera relación. Ese que termina por desparramarnos sobre la cama. Uno a cada lado, exhaustos y plenamente satisfechos.

Bendito sueño reparador, del que me sacan los rayos de la mañana, que penetran por las rendijas de la persiana. A mi lado sigue él. En la misma postura que anoche.

Mientras lo tomo entre mis manos, acaricio con mimo su cuerpo, al tiempo que me digo en voz alta: “Muy bien. Me has dejado impresionada. Por la tarde pasaré por la biblioteca a cambiarte por otro”.

Esta noche tocan preliminares.

¿Disfrutas cada noche de esta pasión?

Entiendo que estarás quizá maldiciendo al esforzado autor por este final tan inesperado. No dejes de mostrar tus impresiones aquí mismo, en los comentarios del blog. Pero si has llegado hasta aquí, seguramente serás uno o una de tantos que compartimos la pasión por la lectura… ¡y quizá hasta te sientas identificado con nuestra protagonista! 😉

Espero que te haya divertido el microrrelato de esta semana. Si es así, ¿por qué no lo compartes en tus redes sociales?. Y si quieres más, puedes seguirme en mi perfil de autor de facebook o a través de twitter, y podrás estar al tanto de las historias que publico cada semana.

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4 comentarios sobre “Noches de pasión

  • el 14 junio, 2017 a las 10:23 pm
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    ¡Me encanta!
    Mi más sincera enhorabuena por el efecto conseguido. ¡Es genial!

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    • el 15 junio, 2017 a las 10:39 am
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      Muchas gracias Pily. El elogio es mayor viniendo de una escritora consagrada como tú. 😉

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  • el 18 mayo, 2017 a las 1:31 pm
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    eres increible mira que dejarnos pensar mal para esto pero de todas formas es genial sigue asi

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    • el 18 mayo, 2017 a las 2:16 pm
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      Precisamente esa era la intención. ¡Que hay mucha mente sucia por el mundo! 😀

      Respuesta

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